jueves, 9 de abril de 2015

La micción en los perros


Hoy nos vamos ocupar de los diferentes problemas de micción en los perros y que soluciones podemos aplicar

Enfermedades

Puede que nuestro perro presente un problema con la micción y estar relacionado con algún tipo de enfermedad del aparato urinario, enfermedades hormonales, neurológicas, y otras. En ocasiones, la muestra de que el perro está enfermo es sólo el problemas la micción, por lo que debemos de barajar seriamente si el problema está relacionado con su salud.

Si sospechamos o queremos asegurarnos de que no se deba a un problema de salud de nuestro perro, lo mejor será llevarlo a nuestro veterinario para que le haga un estudio general. Así, al menos, nos aseguraremos de que no corre ningún riesgo.

Excitación

Hay perros que ante una situación de excitación, se hacen pipí. Da igual lo que estén haciendo, porque seguirán haciendo, sólo que dejarán esta marca.

En la mayoría de los casos, el problema desaparece cuando el perro se hace adulto. No obstante, y si queremos acelerar el proceso, podemos colaborar eliminando el castigo cuando lo haga, tanto físico como verbal. También evitaremos hacerle caso al perro cuando lleguemos a casa. Esperaremos a que se tranquilice y cuando por fin lo haya hecho, lo acariciaremos tranquilamente sin mirarle a los ojos.


Ansiedad

Tienen problemas con las micciones los perros que sufren ansiedad por separación, encontrándonos el orín cuando lo hemos dejado sólo.

Es muy recomendable acudir a un profesional para subsanar el problema.

Marcaje

El problema del marcaje se da en los machos que han llegado a la pubertad, y en las hembras durante el celo. Este tipo, hace que el perro deposite pequeñas cantidades de pipí en diversos lugares del territorio que desea marcar.

Es muy recomendable acudir a un profesional para subsanar el problema.

Sumisión

Se da más en cachorros. Un perro que se encuentra junto a otro al que considera como el "dominante", orina para demostrar su sumisión. Incluso, lo hará cuando esté junto a un miembro de la familia al que también considera como "dominante". En este caso, hay que tener cuidado con nuestro comportamiento, porque si le castigamos, nos considerará más dominantes aún, y él, por apaciguarnos, seguirá orinado, lo cual hará que nos enfademos más.

Es probable que desaparezca el problema al llegar el perro a ser adulto, igual que ocurre cuando el problema se debe a la excitación. También es recomendable seguir las pautas del problema por excitación.

Mal aprendizaje

No le hemos enseñado bien el lugar en el que debe de hacer sus necesidades.

Para evitar esto, lo mejor será enseñar al perro desde que llega a casa, cuál será su lugar para hacer esto.

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